Menarini Consumer Health

Minimizar la caída del cabello durante el cambio de estación

El ciclo del cabello

Cada cabello está insertado en un folículo piloso, con un ciclo de crecimiento en el que se alternan distintas fases:

  1. La primera fase, llamada anágena, es la fase de crecimiento y puede durar entre 2 y 5 años aproximadamente. En ella se encuentran entre el 80 y 90% de nuestros cabellos.
  2. Le sigue la fase catágena o de regresión, con una duración de alrededor de dos semanas, en donde el crecimiento del cabello se detiene. Esta fase afecta a tan solo el 1% de los cabellos.
  3. En la última fase llamada telógena el folículo pierde su actividad por lo que el cabello cae y lo libera para que pueda instalarse un nuevo pelo. En esta última fase se hallan el 15% de los folículos pilosos y dura unos 3 meses.

En nuestro cabeza podemos encontrar pelos en cada una de estas fases, de forma que al día vienen a caerse alrededor de 100 pelos dentro de un proceso fisiológico de renovación capilar que a su vez son diariamente renovados.

¿Se cae más el pelo en los cambios de estaciones?

Durante el otoño este proceso de renovación capilar es más rápido y el número de cabellos que se caen aumenta, algo fácilmente observable cuando nos duchamos o peinamos. Ahora bien, lo fisiológico es que todo el proceso del ciclo capilar se acelere y del mismo modo que se caen más pelos sean también un mayor número de estos los que comienzan a crecer, aunque ello no lo notemos hasta pasadas unas semanas cuando han alcanzado una cierta longitud.

Respecto a las razones por lo que esto ocurre, no hay mucho consenso. La razón más extendida se basa en que, en el periodo estival, la radiación del sol provoca cierto estrés inflamatorio en el folículo piloso favoreciendo la caída del cabello allí insertado.

Otra posible causa es que durante el verano, probablemente por la mayor exposición a los rayos solares, la fase anágena se incrementa, de modo que al llegar el otoño un mayor número de cabellos entran en fase telógena o de caída.

Aunque el otoño es la época de caída por excelencia, podemos observar un segundo pico de incidencia durante la primavera.

¿Cómo minimizar la caída estacional del cabello?

Por tratarse de un proceso fisiológico no podremos evitarlo de forma completa, pero indudablemente podemos adoptar algunas medidas para minimizar esta caída.

El aporte de nutrientes es un elemento clave. Para proteger el folículo piloso y fortalecer la estructura capilar es necesario asegurar el aporte de altas dosis de vitaminas, hierro y zinc, entre otros componentes. Para ello se recomienda una dieta rica y variada en frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos, legumbres, pescado, carne, huevos y lácteos. Y en caso de no conseguir estos nutrientes a través de la dieta, se puede recurrir a algún complemento alimenticio que aporte los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del cabello.

En situaciones de alimentación inadecuada o deficitaria se podría dar algún suplemento alimenticio con los nutrientes necesarios.

Tiene sentido proteger el cuero cabelludo durante la época estival de la radiación solar, para así evitar la inflamación del folículo piloso. Esto lo podemos hacer a través del uso de gorras, sombreros o productos cosméticos capilares específicos.

Por último, el lavado y cepillado frecuente del cabello facilita que el pelo que está en la última fase del ciclo se desprenda con mayor facilidad, liberando así el folículo para el nacimiento de un nuevo cabello.

Infografía

Productos relacionados